La respuesta corta
Dale a cada pieza su propio código QR dinámico, de 3 cm o más en la cartela, montado a una altura constante de unos 90–120 cm para que también puedan escanearlo los niños y quienes usan silla de ruedas. Dirige cada código a una página con un texto breve, una audioguía y traducciones. Créalos en lote desde un CSV en el plan Pro, e imprime siempre los datos clave para que la cartela se entienda por sí sola.
Cómo añadir códigos QR a las cartelas y piezas de un museo
Planifica una página por pieza
Escribe una página breve por pieza con un título, dos párrafos, un audio y traducciones. El texto impreso de la cartela debe ser útil por sí mismo.
Crea los códigos en lote
Para decenas o cientos de piezas, sube un CSV con nombres y destinos para generar los códigos de una vez (plan Pro). Usa un esquema de nombres como «Sala 2 – Pieza 14».
Diseña la cartela
Imprime el código con al menos 3 cm de ancho y un margen despejado, en tinta oscura sobre una cartela clara y mate. Añade un icono o una línea breve: «Escuchar» o «Más idiomas».
Móntala a una altura constante
Coloca las cartelas a 90–120 cm de altura y al alcance de la pieza. La constancia hace que los visitantes aprendan dónde mirar.
Actualiza cuando cambie la investigación
Edita la página cuando cambie una fecha, una atribución o el estado de un préstamo. La cartela y el código no se tocan.
Tamaño, distancia y ubicación
- Mejor tipo de código
- Un código de URL dinámico por pieza, que apunta a su página
- Tamaño del código en la cartela
- Leído a 30–50 cm: 3 cm o más
- Entrada de sala o texto de pared
- Leído desde 1–2 m: 10–15 cm
- Altura de montaje
- Unos 90–120 cm, igual en toda la sala y al alcance de quien usa silla de ruedas
- Crear cientos de códigos
- Generación en lote desde un CSV (plan Pro)
- Accesibilidad
- Imprime los datos clave; ofrece audio y texto grande; que no haga falta un teléfono para entender la pieza
- Conectividad
- Comprueba la cobertura en sótanos y salas de muros gruesos; ofrece Wi-Fi de invitados si hace falta
Por qué lo dinámico encaja con una exposición
Las cartelas son caras de imprimir y rara vez se sustituyen, mientras que la información sobre una pieza no deja de moverse: se añaden traducciones, se revisa una atribución, una pieza sale en préstamo. Los códigos dinámicos permiten que cada cartela siga funcionando mientras cambias lo que abre, y los recuentos por pieza muestran qué interesa a los visitantes. Los códigos estáticos solo son adecuados para un dato permanente que no se vaya a editar nunca.
Errores habituales
Consejo: al cabo de un mes, mira los recuentos de escaneo por pieza. Las piezas que se escanean a menudo merecen un audio más rico; las que nadie escanea quizá necesiten una cartela mejor o un código más visible.
Preguntas frecuentes
¿Cómo creo códigos QR para muchas piezas a la vez?
En el plan Pro, sube un CSV con nombres y enlaces de destino para generar muchos códigos dinámicos de una vez y descárgalos para imprimir.
¿Qué tamaño debe tener un código QR en una cartela de museo?
Al menos 3 cm de ancho con un margen despejado, para visitantes que escanean a 30–50 cm.
¿Puedo actualizar la página de una pieza sin cambiar la cartela?
Sí. El código dinámico de cada cartela abre una página que controlas, así que puedes editar el contenido cuando quieras.
¿Un código QR es accesible?
Puede ayudar, con audio y traducciones, pero nunca debe ser la única forma de obtener la información. Imprime los datos clave y ofrece alternativas.